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El PSPV pide establecer sanciones para los comportamientos incívicos del turismo low cost

(València, 24/07/2026) La concejala socialista Maite Ibáñez ha instado a María José Catalá a actuar de una vez frente al turismo incívico que está generando un creciente malestar entre vecinos, vecinas y comerciantes en numerosos barrios de la ciudad. Ibáñez ha advertido de que cada vez es más habitual ver a turistas paseando por las calles sin camiseta, en bikini o en bañador, no solo en el Marítim, sino también en el centro y en otros puntos de València, y ha reclamado que la Ordenanza de Convivencia, bloqueada por el gobierno del PP desde hace más de tres años, regule este tipo de conductas.

«En el último Consejo de Turismo, los comerciantes y los vecinos denunciaron un turismo chabacano que se pasea en traje de baño, bikini o directamente sin camiseta por la calle y no solo en el barrio del Marítim, sino que también lo vemos diariamente en el centro de València. Otras ciudades como Alicante, Barcelona o Málaga ya lo están regulando, pero València no está haciendo absolutamente nada a pesar de que las quejas y reclamaciones de vecinos y comerciantes se están disparando por estas situaciones», ha manifestado.

La edil socialista ha recordado que el gobierno de María José Catalá mantiene paralizada la Ordenanza de Convivencia desde el inicio del mandato, a pesar de que esta herramienta permitiría regular este tipo de conductas y establecer un régimen sancionador para evitar que continúen produciéndose.

Ibáñez ha lamentado que el gobierno municipal siga sin responder a un problema que afecta a la convivencia y deteriora la imagen de la ciudad, mientras otras capitales ya han adoptado medidas para compatibilizar la actividad turística con el respeto al espacio público y a los vecinos y vecinas.

«Desde el Partido Socialista queremos que la Ordenanza de Convivencia regule este tipo de comportamientos, que incluya sanciones y proteja la convivencia frente a unas actitudes totalmente incívicas que ya se han convertido en un problema y preocupan tanto a comerciantes y hosteleros como a vecinos y vecinas, que están viendo cómo María José Catalá sigue degradando la ciudad de València día tras día», ha concluido.