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Catalá antepone los coches a la salud de los vecinos y vecinas de Pérez Galdós

La portavoz del Grupo Municipal Socialista, Sandra Gómez, ha advertido que María José Catalá “una vez más antepone los coches y la contaminación a la recuperación de espacio público y la salud de los vecinos y vecinas de Pérez Galdós”. En estos términos ha valorado que Gobierno de Catalá “haya anunciado una modificación del proyecto urbanístico que ganó el concurso ideas” con el que “desvirtúa tanto el proyecto que no tiene nada que ver con  el original” y “va en contra de lo que convirtió València en Capital Verde Europea”.  

“Lo cambia sin tener en cuenta la opinión de los vecinos y vecinas y argumentando que perjudicaría a los coches sin tener en cuenta que la salud de quienes viven allí y las acciones de descarbonización de la ciudad”, ha apuntado y lamentado que con este cambio Catalá “opta y elige al coche frente a las personas”. Además, ha señalado que el proyecto Arrels “ganó por su valentía al reducir carriles y su calidad”.

Gómez ha apuntado que el proyecto de Catalá tendría que estar acabado el 30 de junio de 2025 pero es evidente que no cumple los plazos debido a la parálisis de 8 meses que lleva por inoperancia del Gobierno. “Los pliegos del concurso marcaban 6 meses de redacción del proyecto, más la licitación de las obras y 18 meses de ejecución de las mismas, por lo que solo hace falta sumar para desmontar las mentiras de María José Catalá”, ha expuesto. 

Ha advertido que Catalá opta “por un modelo donde la principal preocupación sea llegar rápido en coche frente a un modelo de ciudad amable, no contaminado, saludable y, sobre todo, seguro para sus vecinos y vecinas”. Además, ha lamentado que deseche “un proyecto innovador que fue vanguardia para ser Capital Verde Europea, porque era un proyecto que precisamente transformaba una avenida insegura con contaminación acústica y medioambiental en un paseo amable y renaturalizado”.

La dirigente socialista ha explicado que Pérez Galdós “adolece de espacios de descanso de espacios, de encuentro y de sociabilización aparte de tener una contaminación acústica muy importante que con la renaturalización se iban a resolver”.  Sin embargo, ha expuesto que “todo ha quedado en un cajón por la política sectaria que impera en el Ayuntamiento de Valencia gracias a María José Catalá que nos va  hacer perder una oportunidad histórica de llevar  a cabo una gran reforma urbana”. “Estas grandes reformas solo se hacen una vez en muchísimas décadas”, ha puntualizado. Igualmente,  ha manifestado sus “dudas” sobre que con estos cambios se “puedan  mantener los fondos europeos porque fueron concedidos al proyecto Arrels que ahora mismo no es sobre el que se está trabajando”. “Este proyecto se ha quedado en un cajón y se va a desarrollar otro que se queda muy lejos  de las expectativas de los vecinos y sobre todo muy lejos de los requisitos que marca la Unión Europea”, ha concluido.