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Las quejas contra Catalá se disparan un 35% por la suciedad y el abandono de los parques

(València, 17/10/2026) La concejala socialista en el Ayuntamiento de València, Maite Ibáñez, ha denunciado que las quejas y peticiones vecinales han aumentado casi un 35% respecto al mismo periodo del año anterior, según el último informe, y ha acusado al gobierno de María José Catalá de mantener una gestión deficiente que se traduce en una ciudad cada vez más sucia y con parques y jardines abandonados.

Ibáñez ha recordado que el mes anterior el Grupo Municipal Socialista ya alertó de un incremento de casi el 10% en el número de quejas respecto al año anterior. Sin embargo, los últimos datos reflejan que la cifra se ha disparado hasta rozar el 35%, un aumento que, a su juicio, evidencia el descontento de los vecinos y vecinas con la gestión municipal.

“La València de María José Catalá está cada día peor y los datos lo reflejan porque los vecinos y vecinas están aumentando cada mes el número de quejas y lo podemos ver reflejado en el último informe. Si el mes anterior desde el Partido Socialista denunciábamos que el número de quejas había aumentado casi un 10% del año anterior, este mes esa cifra llega casi a un 35%. Un 35% de quejas que retratan a un gobierno de Partido Popular y Vox deficiente”.

La concejala socialista ha señalado que el aumento de las reclamaciones coincide con los problemas de limpieza y mantenimiento que sufren los barrios, con jardines y parques abandonados que deterioran el espacio público y la calidad de vida de la ciudadanía.

Problemas en los barrios

Ibáñez ha destacado también el incremento de las peticiones vecinales en distintos distritos de la ciudad y ha denunciado que el gobierno municipal no está dando respuesta a las necesidades de los barrios. “Un gobierno que tiene a València cada vez más sucia, con jardines y parques abandonados y con barrios como Campanar, Benicalap o Benimaclet donde han aumentado más de un 80% las quejas o en Pla del Real, donde se han disparado hasta un 117%”, ha dicho.

Para la edil socialista, el aumento de las quejas refleja el malestar de una ciudadanía que reclama soluciones y una gestión municipal más cercana. “Esta es la realidad que vive València y la respuesta de sus vecinos y vecinas es clara, pero cuando se gobierna de espaldas a ellos las protestas crecen porque no nos merecemos una ciudad así”, ha finalizado.