Catalá intenta justificar que no ha hecho nada en tres años improvisando proyectos culturales
- Ibáñez lamenta que la alcaldesa anuncie ahora de manera atropellada la reforma del Palacio de Montortal después de haberlo descartado e incluso habérselo ofrecido a la Diputación
- La concejala socialista critica el desprecio de Catalá al mantener cerrados la Casa del Relojero o el Monasterio de San Vicent de la Roqueta que deben ser dotaciones culturales para los vecinos
(València, 18/9/2026) La concejala socialista del Ayuntamiento de València, Maite Ibáñez, ha denunciado que la alcaldesa María José Catalá vuelve a recurrir a los anuncios para intentar justificar un mandato en blanco en materia cultural y ha cuestionado que plantee ahora rehabilitar el Palacio del Marqués de Montortal como segunda sede del Museo de la Ciudad sin una planificación cultural detrás. De hecho, la edil socialista ha recordado que el edificio ya fue descartado en 2024 como ampliación del Archivo Histórico Municipal y que en 2025 Catalá incluso se lo ofreció a la Diputación en lugar del edificio de Hacienda de Guillém de Castro.
Ibáñez ha señalado que la propuesta anunciada ahora evidencia la falta de planificación del gobierno municipal en materia cultural. “María José Catalá no ha hecho nada en tres años y cuando se ha dado cuenta de que acaba el mandato se ha puesto a hacer anuncios sin previsión y de manera atropellada, porque el Palacio del Marqués de Montortal como segunda sede del Museo de la Ciudad tiene mucho de ocurrencia y poco de planificación”.
La concejala socialista ha recordado que el Palacio del Marqués de Montortal ya fue descartado en 2024 como ampliación del Archivo Histórico Municipal, entre otras razones, porque no se podía llenar de equipamientos como aire acondicionado. “Si recordamos que en 2024 ya se descartó como ampliación del Archivo Histórico Municipal porque, entre otras cosas, no se podía llenar de equipamientos como aire acondicionado y que en 2025 se ofrecía a la Diputación en lugar del edificio de Hacienda”.
Para Ibáñez, los cambios de uso planteados por el gobierno de Catalá durante estos tres años reflejan la ausencia de un proyecto cultural definido para la ciudad. “Y es que parece que María José Catalá haya dedicado estos tres años a jugar a los cromos con las instituciones culturales de Valencia y recordamos que en este suma y sigue tiene San Vicente de la Roqueta y la Casa del Relojero también esperando desde hace tres años”.
“Y esta medida no responde a ningún proyecto de ciudad porque en el fondo no tiene relato cultural y con su desidia habitual por la cultura ya nos podemos hacer la idea de que no tendremos sede hasta por lo menos 2050”, ha afirmado Ibáñez.
