Catalá abandona a los vecinos de Benicalap afectados por inversiones turísticas irregulares
- Elisa Valía denuncia que el Ayuntamiento reunió a las familias para decirles que se “apañen” y trató de limitar quién podía participar en el encuentro
- “Su ayuntamiento no les protege, no les ampara y una vez más se pone de parte de quien está tensionando y destrozando la convivencia en nuestros barrios”
(València, 31/8/2026) La concejala socialista del Ayuntamiento de València Elisa Valía ha denunciado que el gobierno de María José Catalá se ha desentendido del problema de las comunidades de vecinos de Benicalap que sufren la presión de una empresa que pretende desarrollar varios proyectos hoteleros y de apartamentos turísticos. Valía ha criticado que, lejos de proteger a las familias y defender la convivencia en los barrios, el Ayuntamiento les ha trasladado que deben resolver por su cuenta una situación ante la que se sienten completamente desamparadas.
“El gobierno de María José Catalá ha citado hoy a los vecinos y vecinas de los edificios de Benimaclet, donde inversores extranjeros pretenden llenarles los bajos de apartamentos turísticos y habitaciones de hotel, para decirles que se tienen que apañar, que para ellos todo está bien y que no tienen nada ni que decir ni que hacer ante esta situación que viven estas familias que, como es natural, la viven con total impotencia, viendo como su ayuntamiento no les protege, no les ampara y una vez más se pone de parte de quien está tensionando y destrozando la convivencia en nuestros barrios”, ha indicado.
Valía ha lamentado que el gobierno municipal haya citado a los vecinos y vecinas para, finalmente, trasladarles que el Ayuntamiento no va a intervenir para amparar a las familias ante los proyectos que pretenden instalar en los bajos de sus edificios. Una respuesta que, para los socialistas, evidencia la “falta de gestión y la ausencia de escucha vecinal” de un gobierno que vuelve a dejar solos a los barrios frente a los intereses de quienes buscan hacer negocio con la ciudad.
La concejala socialista también ha denunciado que el gobierno de Catalá trató de bloquear la participación de todos los vecinos y vecinas en la reunión, advirtiéndoles de que solo podían asistir las personas seleccionadas por el propio Ayuntamiento y no una representación de las comunidades afectadas. Una situación que los socialistas consideran una muestra más de la opacidad con la que el gobierno municipal está abordando un problema que afecta directamente a la convivencia de las familias y al futuro de los barrios.
Para Valía, resulta especialmente significativo que el Ayuntamiento convoque a las familias y, al mismo tiempo, limite su participación y les traslade que deben buscarse por sí mismas una solución. “Sinceramente, para decirles a los vecinos y vecinas que se busquen la vida, no hacía falta hacerles desplazarse a esta Tabacalera, porque es algo que ellos ya venían percibiendo y que ya saben, porque desde el principio el interés de María José Catalá y su gobierno ha sido nulo por intentar amparar a estas familias que se ven completamente desamparadas ante los atropellos de estos fondos inversores que buscan hacer negocio a toda costa, a costa de la convivencia, a costa de nuestras familias y a costa de nuestros barrios.”
Catalá deja solos a los barrios
El Grupo Municipal Socialista ha insistido en que esta situación no puede tratarse como un problema particular de cada comunidad de vecinos. “La convivencia en los edificios y en los barrios exige que el Ayuntamiento escuche a las familias y asuma su responsabilidad, en lugar de desentenderse y dejar que sean los propios residentes quienes tengan que hacer frente a la presión de los proyectos promovidos por fondos inversores”, ha continuado.
Los socialistas han denunciado que el modelo de ciudad de Catalá vuelve a situar los intereses de quienes buscan hacer negocio por encima de la defensa de los barrios y de sus vecinos y vecinas. Por ello, han reclamado al gobierno municipal que abandone su pasividad, garantice una verdadera escucha vecinal y deje de dejar desamparadas a las familias ante proyectos que están tensionando y deteriorando la convivencia en sus comunidades.
